Rut: Cuando Parece el Fin, Dios Está Comenzando
Hay momentos en la vida donde sentimos que la pérdida se acumuló demasiado. Perdiste algo, perdiste a alguien, o perdiste una parte de ti… y de repente te encuentras preguntando:
“¿Y ahora qué hago? ¿Hacia dónde voy?”
Rut conoció ese lugar.
Quedó viuda, joven, sin futuro y sin un hogar seguro. Su historia parecía haber terminado antes de tiempo. Pero en medio de su dolor, tomó una decisión que cambiaría todo:
“Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios.” – Rut 1:16
Ese no fue solo un voto de lealtad. Fue un paso de fe.
Rut dejó su tierra, su pasado y lo poco que le quedaba… para caminar hacia un lugar desconocido donde no tenía ninguna garantía.
Pero lo hermoso es esto: aunque Rut no sabía a dónde iba, Dios sí sabía quién se iba acercando a su destino.
Ella se veía como una mujer rota.
Dios la veía como una mujer posicionada para su propósito.
Ella se veía limitada.
Dios la veía alineada con Su plan.
Ella veía un nuevo país.
Dios veía un linaje.
Y allí, en el campo de Booz, mientras recogía espigas humildemente para sobrevivir, Dios estaba tejiendo algo maravilloso.
Lo que parecía el fin… era solo el comienzo.

Lo que Rut te enseña hoy
✨ Tu historia no se acaba donde empezó el dolor.
✨ Dios puede usar tus decisiones valientes para abrir nuevos caminos.
✨ Lo que hoy ves como pérdida, Dios puede convertirlo en propósito.
✨ Tu futuro no está determinado por tu pasado.
Rut pasó de la escasez a la promesa…
de extranjera a hija…
de viuda a mujer de propósito…
de “no tener nada” a ser parte del linaje del Rey David… y del Rey JESÚS.
¡Qué hermoso es Dios! Él toma lo que está roto y crea una historia completamente nueva.
Una palabra para ti
Tal vez hoy te sientes como Rut:
cansada, incierta, comenzando de cero.
Pero cuando decides caminar con Dios, incluso cuando no ves todo claro,
Él se encarga de abrir cada puerta necesaria.
Tu obediencia hoy será tu testimonio mañana.
Cuando te miras a través de Sus ojos, descubres que:
- No estás sola
- No estás olvidada
- No estás sin propósito
Dios está trabajando… incluso cuando tú solo ves espigas.

