Ester: Naciste para Este Momento
Hay etapas en la vida donde sentimos que no encajamos.
Que somos “demasiado pequeñas” para la magnitud de lo que estamos enfrentando.
Que la vida nos llevó a lugares que nunca imaginamos, y quizá que nunca pedimos.
¿Te ha pasado? Ese momento donde te preguntas: “¿Por qué estoy aquí? ¿Por qué yo?”
Ester conoció ese sentimiento.
Era una joven huérfana, extranjera, sin posición ni poder. Sin embargo, Dios la colocó en un palacio, en una posición que parecía demasiado grande para ella.
Y cuando llegó la crisis, cuando su pueblo estuvo en peligro y el miedo quiso dominarla, Mardoqueo le dijo una frase que cambió su destino:
“¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” – Ester 4:14
Ese fue el momento donde la identidad de Ester cambió. Ella dejó de verse como la muchacha huérfana e insignificante… y empezó a verse a través de los ojos de Dios.
Dios no la veía débil.
No la veía insegura.
No la veía pequeña.
La veía valiente, capaz y llamada para influenciar un destino mayor que el suyo propio.
Ester decidió no huir.
Decidió no silenciarse.
Decidió levantarse.
Y cuando dijo:
“Si perezco, que perezca.” – Ester 4:16
no estaba hablando desde el miedo… sino desde la convicción.
La convicción de que cuando Dios te llama, Él te respalda.

Lo que Ester te enseña hoy
Tú también tienes un momento asignado.
Un propósito marcado.
Un lugar al que fuiste posicionada de manera divina (aunque no lo entiendas todavía).
✨ Dios no te llevó donde estás por accidente.
✨ Nada en tu vida es casualidad.
✨ Tienes un llamado más grande que tus inseguridades.
✨ Lo que ves como limitación, Dios lo ve como preparación.
Tal vez hoy te sientas pequeña, insuficiente o fuera de lugar.
Pero cuando decides verte como Dios te ve, descubres que:
✔ tienes influencia
✔ tienes voz
✔ tienes propósito
✔ tienes destino
Tú, igual que Ester, naciste para este momento.
Una palabra para ti hoy
No importa cuántas veces hayas dudado de tu valor… Dios no ha cambiado de opinión sobre ti.
Él te ha preparado, te ha posicionado y te ha equipado. Estás más lista de lo que crees. Y Él caminará contigo cada paso del camino.
Mírate a través de Sus ojos… y descubrirás que este también es tu momento.

